martes, 23 de abril de 2013

El maltrato a Nieto por parte de unos indeseables; J&P Events

Rubén Nieto sigue hospitalizado en Bélgica en compañía de Luis Muñoz, su entrenador. Según pasan las horas crece la indignación, entre otras cosas porque el "papelón" de Jan Ongenae y Patrick Wereecke, promotores de la velada, les hace verse como unos auténticos indeseables.

Nieto, al terminar el combate, se sintió indispuesto. Vomitaba todo lo que bebía. Tuvo que lidiar en el vestuario con el encargado de tomarle las muestras de orina para los pertinentes controles antidoping que, pese a ver que Rubén no estaba bien, insistía en que tomase líquidos para llenar los frascos y poder marcharse a casa. El equipo español dijo "basta" y plantearon marcharse a un hospital. Sí, pero... ¿Cómo?, ¿Con qué ayuda?.

La organización no ayudó. Miraron a otro lado. Nieto y su equipo tuvieron que marcharse andando hasta el hospital en la noche de Gante, sin ayudas. Al llegar el "hombre del doping" siguió insistiendo "con lo suyo". A las 6:00 de la mañana obtuvo las pruebas y se marchó. La promotora, al enterarse, se tomó la circunstancia como "una excusa" del púgil para no realizar los controles. Fueron tan gilipollas que aprovecharon esta circunstancia para hablar de dopaje. Bueno, esta y decir que "pesaba más el día del combate que el día del pesaje". J & P Events son unos indeseables. Hasta mandaron a la policía a registrar la habitación del hospital en la que se encuentra ingresado Rubén. ¿Qué encontró la policía, la excusa para que podáis entender que Bauwens no fue mejor que Nieto?, payasos.

Esperemos que el viernes le digan a Nieto que todo va bien y pueda regresar ya a casa. Por cierto, en Bélgica todos se han portado bien con el equipo español salvo todo aquel relacionado con la citada promotora.