miércoles, 3 de abril de 2013

Emile Griffith; En Junio se estrena una opera sobre su vida

"Yo maté a un hombre en el ring y la gente lo entiende y lo perdona, pero sin embargo amo a otro hombre y eso la gente ni lo entiende ni lo perdona". Esta frase es nada menos que de Emile Griffith, un gran campeón protagonista de una apasionante vida que en la actualidad tiene 75 años.

Como boxeador fue campeón Welter y Medio del WBC y de la WBA. En la década de los 60 y los 70 protagonizó grandes batallas con nombres legendarios, pero todos le recuerdan como el hombre "que mató en el ring a Benny "Kid" Paret".

Aquella trágica noche de Marzo de 1962, en Nueva York, se vivió el tercer duelo entre ambos. En el primer duelo Griffith se proclamó campeón mundial tras vencer al cubano por KO, pero meses después, en la revancha, Paret recuperó la corona logrando la victoria a los puntos de forma ajustada. El tercer combate fue el definitivo. Se dice que el cubano llamó "maricón" a Griffith y que este enloqueció, pero la causa de la muerte de "Kid" Paret se debió a la negligente actuación de Ruby Goldstein, un pésimo árbitro que permitió recibir a Benny más de 20 golpes nítidos, desarmado contra las cuerdas, tal y como vemos en la imagen. Murió 10 días después.

Desde ese día Griffith no fue el mismo. Vivió en la cárcel de su remordimiento, la de sentirse responsable de la muerte de un deportista joven, hambriento de gloria y con ganas de prosperar; como él. Nunca quiso volver a pegar fuerte a sus rivales por el temor a la muerte. No fue hasta 2005 que confesó su homosexualidad "la gente sospechaba, pero en mis tiempos haberlo dicho hubiese sido... No quiero ni pensarlo" dijo.

En Junio se estrena en el Theatre Opera of St. Louis una opera sobre su vida, llamada "Champion". Promete. Una vida llena de remordimientos y complejos donde todos simplemente veían a un gran campeón.