miércoles, 12 de junio de 2013

Arturo Gatti; El añorado guerrero ya está en el salón de la fama

Hablar de Arturo Gatti es hacerlo de alguien que perfectamente podría encontrar su rostro en el diccionario, justo a continuación de la definición de la palabra "guerrero". Como ocurre en los toros, y no busco herir sensibilidades, a unos les gusta aquel torero que se arrima al límite, aunque para otros eso no deja de ser simple "tremendismo". Con Gatti aquello era igual. O era un guerrero o era un kamikaze, pero nos ponía a todos en pie cuando pisaba un cuadrilátero.

El pasado domingo en Canastota, Nueva York, Arturo entró por fin en el salón de la fama del boxeo casi 4 años después de su muerte. La encargada de recibir la placa fue su hija Sofía, de sólo 7 años de edad. Conquistó a los presentes dándole las gracias a su padre, mientras era sujetada por Pat Lynch, mánager de su padre. El gran guerrero siempre será inmortal. Nunca me cansó de ver este vídeo con sus mejores momentos: