sábado, 13 de julio de 2013

Guillermo Rigondeaux; Cuando el boxeo es un "asqueroso" negocio

El boxeo en su máxima expresión, cuando hablamos de dinero, es un negocio. Sin más. Puede gustar o no, aunque más de una vez podamos llegar a la conclusión de que da asco. Y no mentimos, a veces es asqueroso. Eso es lo que en estos momentos tiene que estar pensando el cubano Guillermo Rigondeaux.

Rigo no tiene que demostrar nada a nadie. Es un talento, un auténtico superdotado que sabe ejecutar a la perfección las máximas que hacen del boxeo el arte de golpear sin ser golpeado. Pero ya no sirve. El boxeo es para las televisiones el arte de la guerra, de ver quién golpea más fuerte o, en su defecto, de ver quién consigue generar más dinero sea como sea su forma de proceder. Bob Arum lo dice, no puede promover al cubano porque su estilo no gusta y los rivales le huyen.

La última viene por parte de Larry Merchant, mítico ex-comentarista de HBO "Aplaudo que no se apoye a Rigondeaux, su estilo no gusta. Aburre. Es malo para el negocio" afirma. Caribe Promotions, promotora de Rigo, afirma que todo esto da asco. Y tienen razón. Esta visto que uno debe ser mexicano, estadounidense o de Puerto Rico si quiere vender... O un asesino. La carrera del cubano se estanca cuando más arriba debería estar tras derrotar a Nonito Donaire