viernes, 25 de octubre de 2013

AIBA; HISTORIA DE UN CONFLICTO

Esta mañana traté de aportar algo de luz sobre el conflicto que la Federación española de boxeo mantiene con AIBA. Ahora, gracias al genial Carlos Utrilla (@cjboxing), podemos echar un vistazo sobre lo qué está haciendo AIBA y qué es lo que realmente pretende. Lectura más que recomendada:

"Es difícil saber qué motivan los cambios. Quizá el actual dirigente del boxeo amateur sea un visionario; quizá realmente quiera acabar con una situación algo caótica en la que se mueve el boxeo profesional; o quizá es que ese boxeo amateur ha perdido fuerza por diferentes aspectos que serían largos de explicar: selecciones flojas en USA por dar a estas competiciones poca importancia, posibilidad de que en el futuro Cuba abriera su boxeo (el gran bastión del amateurismo), los países exsoviéticos sacan muchos boxeadores pero cada vez pasan antes al terreno profesional, todo esto influye en que no existan grandes figuras como las de antaño (Savón, el propio Rigondeaux…). Pero lo cierto es que desde el organismo dirigente del boxeo amateur se ha propuesto un cambio e importante. Y es lo que aquí vamos a tratar de exponer:

Nuevos aires en la AIBA
En noviembre de 2006, la AIBA nombraba como nuevo presidente al taiwanés Ching-Kuo Wu, miembro del Comité Olímpico Internacional desde 1988 y que el año pasado entraría en el Comité Ejecutivo del mismo. Pronto se iba a mostrar enérgico en todos los sentidos, con auditorías a las gestiones anteriores o expulsión de algún miembro.

En 2007, bajo su auspicio, el organismo hacía unas declaraciones formales en las que ponía de manifiesto que su objetivo a medio plazo era gobernar y regular el boxeo en su totalidad, en todas sus formas y niveles. Lógicamente, era una especie de aviso a las organizaciones profesionales existentes. Como no se especificó mucho más, el asunto se enfrió, aunque volvió a salir a escena con la primera temporada de las World Series of Boxing (2010-2011)


Sin embargo, en agosto de 2011 la AIBA dejó ver, ya claramente, que aunque para otros hubiera sido así, para ellos no había caído en el olvido su serio aviso de 2007. Se presentaba, así, el llamado Boxing 16 and AIBA Professional Boxing (ABP), un ambicioso proyecto que debía cristalizar, según su nombre, en 2016 y coincidiendo con los Juegos de Río de Janeiro, por lo que había 5 años para llevarlo a cabo.

En aquel documento se destacaban aspectos como:
* Se afirmaba que el boxeo había sido manejado de mala manera en los últimos 30 años y que existían dos niveles separados completamente (amateur y profesional).
* En el futuro se trabajaría para integrar todas las organizaciones bajo la dirección de la AIBA, lo que supondría una mejora en todos los ámbitos del boxeo. Esto no era posible, aclaraban, sin gestionar también el boxeo profesional.
* Para este objetivo se dividía el boxeo en 3 programas
o AIBA Olympic Boxing: Boxeo olímpico, formado por las competiciones de las Federaciones nacionales y entre países.
o World Series Boxing: Competición por franquicias o equipos con reglas profesionales.
o AIBA Professional Boxing: Competición de Boxeo profesional a la que podrían acceder los boxeadores que participaran en alguno de los principales eventos de la AIBA. Incluso, se establecían supuestos en los que podrían entrar
también boxeadores que ya fueran profesionales (con menos de 2 años pro o con un número inferior de 10 o 15 peleas, según casos).

* Se presentaba, también, la creación de la Boxing 16 Marketing Company (BMA), o entidad sobre la que se asentaría económicamente el proyecto, con material público y privado, televisiones, etc.
Sin entrar a valorar los diferentes programas o los formatos de las competiciones, lo que sí hay que destacar es que el programa supone que la AIBA deja de ser exclusivamente una asociación de boxeo amateur y aspira a serlo también de boxeo profesional, de manera que como había declarado, los boxeadores puedan desarrollar su carrera enteramente dentro de ella. Y, por supuesto, con la idea final latente de acabar erigiéndose como organismo único en el mundo del boxeo.

Ching-Kuo Wu, para reforzar su idea echaba mano de su principal activo: los Juegos Olímpicos. Así, los boxeadores que firmaran por la nueva Competición Profesional podrían acudir a ellos, en principio si no se cumplían todavía 3 años desde su ingreso. Además, para intentar asegurar el éxito en su proyecto general, conseguía convertirse en 2012 en miembro del Comité Ejecutivo del COI y, posteriormente, presentaría su candidatura para la presidencia del mismo.

La reacción del boxeo profesional
Lógicamente, estos movimientos, ya muy serios, despertaron el recelo de los organismos que rigen el boxeo profesional. El primero fue el Consejo Mundial de Boxeo (WBC) con su presidente, José Sulaimán a la cabeza. Después, se le fueron uniendo diferentes voces como la de los responsables del boxeo tailandés, la del máximo representante de la WBO Francisco Valcárcel, promotores como Gary Shaw o, incluso, el otrora poderosísimo Don King. Estos y otros han levantado la voz contra las actuaciones de la AIBA y se han iniciado acciones tachando de monopolio la situación que se pretende.

En los últimos meses, las aguas, lejos de calmarse, se han agitado con más fuerza. La AIBA en agosto hacía entrar en vigor una nueva reglamentación para el boxeo amateur (tan discutida como conocida) y Ching-Kuo Wu recibía un fuerte revés al quedar su candidatura última en la votación de Buenos Aires para la presidencia del COI. La AIBA contraatacaba, como ha vuelto a hacer estos días, afirmando que en parte lo hacía por la propia seguridad que hay sobre el ring para los boxeadores; Sulaimán replicaba afirmando que hablaría con el nuevo presidente del Comité Olímpico (el alemán Thomas Bach) para buscar una solución.
Ching-Kuo Wu, cuyo proyecto de competición profesional no podrá cumplir ya los primeros plazos establecidos, debía mover ficha tras las últimas decepciones. Así que antes de que comenzara el Mundial Amateur que concluye este fin de semana, rechazaba la participación de los componentes del seleccionado español, supuestamente por participar en un torneo con normas profesionales. ¿Casualidad que nuestra Federación tenga como presidente a un miembro del WBC? No es difícil ver que a España le ha tocado ser el sujeto de una demostración de fuerza por parte de la AIBA, que pretende sirva de ejemplo al resto de Federaciones Nacionales. Independientemente de que en España se haya actuado mejor o peor (aunque creo que nunca de mala fe).

Además, ha llegado en un momento de descontrol por parte de la organización profesional, con José Sulaimán recién operado y su hijo y mano derecha acompañándolo. Todo esto ha llevado a respuestas tardías, poco acertadas y que no han hecho sino arrojar más confusión.

Por supuesto, esta es una historia abierta y de la que todavía oiremos hablar mucho".

Carlos Utrilla. @Cjboxing