jueves, 6 de agosto de 2015

¿Qué falta para anunciar el Cotto - Canelo?; cuestión de colores

Podemos dar por hecho que el próximo 21 de noviembre, en el Mandalay Bay de Las Vegas, Miguel Cotto pondrá en juego su título WBC Medio frente al mexicano Saúl Álvarez. Se hará. Cualquier cosa que no sea lo que ya hemos escrito será una sorpresa. O un error. Este negocio, que siempre busca el patrón dólar, no entendería que esta pelea no llegase a buen puerto.

Pero si observamos las declaraciones de ambos equipos, y se analizan, podemos llegar a la conclusión de que a veces los egos provocan situaciones que "pueden invitar" a que una de las partes se retire de la mesa, haciendo bueno el dicho aquel de "pa chulo, mi pirulo".



Cotto y Canelo lo tienen casi todo acordado. Peso, fecha, sede y orden en el que los nombres aparecerán reflejados en el cartel. También tienen definidas las ciudades y las fechas que compondrán la gira promocional, que pasará por Estados Unidos, México y Puerto Rico.

Entonces, ¿Qué falta?. Leemos que los "puntos de la discordia", o flecos que se dice en Cuenca, son temas menores. O no, vaya Usted a saber. Por un lado Óscar De la Hoya, promotor de Canelo, pide que se exija una clausula de revancha. Cotto es listo, mucho, y ha sabido desactivar esa bomba utilizando una pequeña dosis de sentido común. "Si la pelea es buena, claro que habrá revancha. Si la pelea no tiene color, no tendrá sentido. ¿Le ha servido a Óscar la clausula de revancha que tenían firmada para la pelea de Mayweather?". Directo al mentón.


El otro fleco pendiente, y esto no recuerdo haberlo visto antes, versa sobre el color de la lona que soportará la acción en el Mandalay Bay. Sí, cuestión de colores. Roc Nation, promotora que tiene los derechos de Cotto, pide que sea negra. Bueno, no pide, lo impone. Es su seña de identidad, dicen, y Cotto quiere dejar claro que él es el boxeador clase A del evento. Óscar De la Hoya, sorprendido, no entiende "el negro" y quiere el color azul de siempre. Egos.

¿Y porqué no se pone la mitad del cuadrilátero de un color, y la otro de otro?. Sería sentido común, claro, pero podría ser interpretado como una media derrota para cada una de las partes. Y no, todos quieren sentirse vencedores antes de que suene la campana.

La pelea se hará, seguro. El tiempo que falta hasta el anuncio oficial es directamente proporcional a cuestiones menores. Ya está negociado hasta que Cotto, a través de redes sociales, sea el primero en anunciar que ya está todo acordado.